Hoy he podido vivir.
He expresado
lo que me da miedo
hasta a veces sentir,
¡y qué bonito ha sido el sentirme comprendido!
Hoy no me ha dado miedo
que me vean vulnerable,
desnudo,
delante de un escrito sincero.
Con ellos sé que voy a estar bien,
que mis escritos van a ser escuchados,
incluso mi voz.
Que podré expresar
lo que guardo
en lo más profundo de mi ser:
mis sentimientos.
Sé que con ellos voy a estar bien,
porque ellos hacen lo mismo:
sentir y escribir.
